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de empresas y profesionales afectados por la nueva Reforma de Facturación 2025
¡Te lo aclaramos todo!
Descubre todas las implicaciones de la nueva Reforma de Facturación 2025.
Gracias a nuestra guía definitiva del nuevo reglamento de facturación, desentrañarás las complejidades de la Ley Crea y Crece (Facturación Electrónica Obligatoria) y la Ley Antifraude (Sistema VeriFactu), comprendiendo cómo su interacción transformará por completo el panorama de la facturación.
¿Qué es la facturación electrónica?
Se considera factura electrónica aquella que es expedida y recibida por medios electrónicos, en formato estructurado cómo XML, en calidad de justificante por la entrega de bienes o prestación de servicios.
¿Quienes deberán emitir y recibir facturas electrónicas a partir de 2025?
La facturación electrónica será obligatoria sólo para las operaciones consideradas B2B. Es decir, estarán obligados a enviar y recibir facturas electrónicas tanto empresas como profesionales autónomos en sus relaciones con otras empresas y profesionales.
¿Qué es el sistema VeriFactu?
Este término se refiere a los sistemas informáticos de facturación que ofrecen la posibilidad de remitir de manera electrónica todos sus registros de facturación a Hacienda y que cumplen con los requisitos que recoge el reglamento de la Ley Antifraude para ser un software certificado por AEAT.
¿Quienes deberán utilizar sistemas VeriFactu?
La utilización de sistemas homologados (Verifactu) se exigirá para todas las actividades económicas, independientemente del tipo de factura, completa o simplificada.
Quedan excluidos de la obligación:
- Aquellos que ya utilizan el sistema de Suministro Inmediato de Información (SII)
- Aquellos acogidos al Régimen Especial de Recargo de Equivalencia o de Agricultura y Pesca
- Facturas simplificadas no cualificadas
- Las facturas emitidas voluntariamente (no obligatorias)
- Cuando una de las dos partes desarrolle su actividad dentro del territorio español y/o no tenga allí establecimiento permanente.
¿Como sé si mi aplicación está adaptada a la nueva normativa?
Si actualmente utilizas un sistema de emisión de facturas deberás consultar con su fabricante y/o desarrollador. En caso afirmativo, garantizara mediante una declaración responsable, que su solución cumple con los requerimientos funcionales que determina el reglamento. Además, te ofrecerá información útil para trabajar con la nueva funcionalidad. Recuerda que no estará permitido que apliquen recargos y/o incremento de cuotas por este concepto.
¿Voy a tener que cambiar mi sistema de facturación?
Dependerá del sistema que utilices actualmente.
Un Sistema Informático de Facturación (SIF) es el conjunto de hardware y software utilizado para emitir facturas, que permite:
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Admitir la entrada de información de facturación por cualquier método.
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Conservar esa información.
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Producir resultados derivados, como registros de ventas, estadísticas, informes o cálculos agregados.
Si ya utilizas un SIF
Si actualmente utilizas un programa de facturación o ERP profesional, lo más probable es que su desarrollador actualice el software para cumplir con los requisitos del nuevo Reglamento de los Sistemas de Facturación (RRSIF).
En ese caso, no tendrás que cambiar de sistema, sino simplemente actualizarlo y adaptar el proceso a las nuevas exigencias (como la firma de las facturas y la generación del código QR y el identificador único).
Si emites las facturas manualmente
Si realizas tus facturas a mano (por ejemplo, con talonarios o plantillas impresas), no estás obligado a utilizar un SIF ni a aplicar el RRSIF, ya que no estás utilizando un sistema informático de facturación.
Podrás seguir emitiendo facturas manuales conforme a la normativa general de facturación.
Si usas hojas de cálculo o procesadores de texto
El uso de herramientas como Excel, Numbers, Word o Pages dependerá del fin que les des:
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Si solo las utilizas para introducir o almacenar datos de las facturas (por ejemplo, para imprimirlas o llevar un listado sencillo con sumatorios), no se consideran un SIF, por lo que NO te resulta de aplicación el RRSIF.
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Si, en cambio, reutilizas esos datos —ya sea dentro de la propia hoja (mediante fórmulas, macros, cálculos o programación) o exportándolos a otros programas o sistemas— para generar automáticamente libros registro, contabilidad u otra información fiscal, sí se considerará que estás utilizando un SIF y, por tanto, deberás cumplir con el RRSIF.
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Mi sistema actual no cumple normativa, ¿Debo invertir en uno nuevo?
Cambiar tu proceso de sistema no tiene por qué implicar un gasto adicional para tu negocio:
- En función de tu volumen de facturación podrás utilizar la solución pública que la AEAT pone a disposición gratuita como sistema alternativo.
- Si precisas contratar una nueva aplicación para la digitalización de tus procesos, puedes aprovechar la subvención del Kit Digital, ampliada hasta el 31 de diciembre de 2024.
¿Qué plazo tengo para adaptar mi proceso de facturación?
Todos los sistemas de facturación empleados por sociedades deberán estar adaptados a la nueva normativa antes del 1 de enero de 2026. En cuanto a los autónomos, su obligación comienza a partir del 1 de julio de 2026.
¿Como pueden ayudarte nuestros servicios?

Te asesoramos
Nos comprometemos a aclarar todas tus inquietudes acerca de la reciente Reforma de Facturación 2025 y a profundizar en sus diversas implicaciones.
Realizaremos un análisis exhaustivo de los procesos de facturación vigentes en tu empresa y te proporcionaremos un plan de acción personalizado que se adapte perfectamente a tus requerimientos.
Juntos exploraremos las diversas soluciones disponibles en el mercado y te brindaremos orientación experta para que tomes la decisión que mejor se ajuste a las necesidades de tu negocio.

Te acompañamos
Nos encargamos de brindarte asesoramiento integral y te acompañamos en la elaboración de un plan de acción detallado.
Además, te facilitamos acceso a un sistema de facturación homologado (VeriFactu), que destaca por su excelente rendimiento y accesibilidad económica.
Incluye formación y orientación para garantizar una transición completa, tanto de la nueva aplicación como de los procesos de trabajo actualizados.

